Cultura y símbolos
Los tatuajes de las mujeres
Un lenguaje de imágenes que desapareció en el plazo de un siglo
Puntos, líneas y rombos en la cara y en las manos: leídos por todos, explicados ya por casi nadie.
En las fotos antiguas del norte de África, casi todas las mujeres mayores llevan signos en la cara: una línea desde el borde del labio inferior hasta el mentón, puntos en la frente, motivos en el dorso de las manos y en los tobillos. Quien busque hoy a esas mujeres apenas las encuentra. La tradición se interrumpió a lo largo del siglo XX.
Qué significaban
Los signos cumplían varias funciones a la vez. Protegían: contra el mal de ojo, contra la enfermedad, contra la desgracia en el parto. Marcaban tránsitos, sobre todo el de la edad adulta y el del matrimonio. Y clasificaban: grupo, región, a veces familia. A una mujer se la reconocía por sus signos, como a una alfombra por su motivo.
Las formas
Siempre geométricas, nunca figurativas: puntos, trazos, cruces, rombos, peines, zigzag. Los mismos elementos que aparecen también en la plata y en la lana. Se tatuaba con aguja y hollín, casi siempre por mujeres mayores, casi siempre a chicas jóvenes.
Por qué desaparecieron
Se juntaron varias cosas. Las ideas de belleza cambiaron, la vida en las ciudades impuso otras pautas, y el signo que antes significaba pertenencia pronto pareció anticuado. Muchas mujeres se quitaron después los tatuajes o los cubren.
El regreso como cita
Hoy los mismos motivos vuelven a aparecer: en antebrazos de gente joven de la diáspora, en henna en vez de en hollín, como adorno y como declaración. No es lo mismo que entonces. Pero tampoco es nada: es el intento de recuperar un lenguaje de imágenes cuyas últimas lectoras están muriendo ahora.
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